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Alpes Julianos: Triglav (2.864 m) en el día desde Rudno Polje

El Triglav, con sus 2.864 metros, es el punto más alto de los Alpes Julianos y techo de Eslovenia. Se dice que todos los eslovenos deben subir al menos una vez en la vida, así que la cima suele estar concurrida en los días estables del verano.

El Triglav alimenta leyendas sobre dioses de 3 cabezas, aparece representado en el escudo nacional y es el terreno de juego habitual de los potentes alpinistas eslovenos.



Nuestra idea era hacer un trekking circular de 3 días, saliendo del lago Bohinj y pasando por la cima, pero la meteo apenas nos deja una ventana de unas 24 horas de tiempo estable.

El día anterior, bajo una fuerte lluvia nos informamos en la “casa de la montaña” de Stara Fužina (en realidad es el punto de información del Triglavski Narodni Park, el Parque Nacional del Triglav) y nos recomiendan olvidarnos de pisar nieve y que vayamos a pasear al teleférico de Vogel. Pues claro que no!

En las webcams de la zona ya vemos que hay bastante nieve en altura, pero ya que estamos aquí, queremos intentar subir al Triglav…la parte final está equipada con cables y creemos que no habrá nevado tanto como para enterrarlos.

Al menos, en la casa de la montaña averiguamos que podemos llegar en coche a Rudne Polje y aparcar a unos 1300 metros de altitud, mucho más arriba que en el resto de opciones que barajábamos. Aun así, tenemos unos 1600m de desnivel hasta la cima.

13 Septiembre 2017

Aparcamos en una pista forestal junto a un antiguo telesilla, un poco más arriba de Rudno Polje. Despertador a las 5:30, mochila con algo de agua, comida y el arnés, casco y disipadora de ferratas. Empezamos a caminar a las 6 de la mañana, por una pista forestal atajable y un marcado sendero que con algunos “sube y baja” va superando la línea del bosque.

Prados helados al amanecer.



Sobre los 1700 metros empieza la nieve. Ayer por la tarde/noche terminó el temporal que ha durado varios días, y una curiosa lluvia engelante ha dejado el camino bastante resbaladizo.



Ya en el collado de Studorski (1892m). Las nieblas cubren el lago Bohinj.



Ahora toca hacer un largo flanqueo horizontal, para buscar el refugio Vodnikov y la cara sur del Triglav.



Los helicópteros se están hinchando a hacer viajes después de una semana sin poder volar.



A esta cota (sobre los 1800m) y al sol, se está de vicio.



Pero en cuanto giramos y recorremos la ladera oeste, parece que entremos en una nevera. Ya tenemos a la vista al Triglav (al sol) y el Vodnikov Dom.



Tirando de zoom, el Triglavski Dom.



Y el Planika Dom, a donde queremos llegar en un rato.



Acercándonos al Vodnikov Dom. Algo menos de 3 horas desde que salimos del coche. Paramos a cargar agua y aprovechamos para charlar con un "rower" de Alaska, de los que estaban remando en Bled el otro día. Subió ayer y flipó con toda el agua que caía...



Vistazo atrás, después de pasar el refugio.



Primeros tramos de cable, todavía con hielo



Superados los flanqueos equipados con cables, llegamos a un tramo llano y un suave collado donde se juntan varios caminos.



Vamos hacia el Dom Planika.



Vistazo atrás. Venimos de detrás de la montaña que hay junto a la niebla.



Y otra panorámica.



En el Dom Planika nos recibe un fuerte viento. Nos tomamos un colacado caliente y recalculamos el tema. Yolanda viene en zapatillas (las botas se quedaron en España), pero yo voy con ganas de intentar subir. Las guardas del refugio me dicen que es imposible, que estará todo helado y voy sin crampones ni piolet. Ya hace bastante rato que vamos pillando nieve polvo (lo de la lluvia engelante era sobre los 1800 m) y habiendo cable para asegurarse....además, he visto gente volviendo de cima por la arista que lleva al Triglavski Dom.



Salgo del Dom Planika intentando averiguar por donde va el camino. Los primeros metros de ascenso han sido penosos, nieve por encima de las rodillas, sin polainas y buscando las marcas de pintura que indican la subida. Voy dejando atrás el refugio.



El camino sigue ascendiendo hasta toparse con un muro vertical (pequeñas purgas de nieve), se gira a la derecha y se toma el pasillo característico de esta ruta normal. Hoy no hay atascos humanos, sino mucho hielo y nieve. Ha venido bien coger arnés, casco y disipadoras de ferrata.



Otro vistazo atrás. Ascensión muy expuesta si no fuera por el cable (que a veces tengo de desenterrar de la nieve)



Poco después, me junto con la arista que viene del Triglavski Dom. Hay huella y eso me anima. En el refugio han colocado dos grandes aerogeneradores.



Hacia adelante, lo que me queda hasta la cima. Hay tramos sin cable en los que está prohibido tropezar.



Llegando a cima, me cruzo con par de señores que ya bajan. A la izquierda el Triglavski Dom (el refugio) y justo enfrente la cota que hay que subir y luego bajar para llegar al Triglav.



Los abismos de la cara Norte.



Foto de cima, aproximadamente 1h30min desde el Dom Planika. En 1895 pusieron en la cima ese supositorio metálico. Lo llaman Aljažev stolp



El valle de Vrata. Estuvimos ahí abajo hace unos días y no pudimos ver el Triglav.



Una cordada que ha venido por la arista W y que lo está pasando bastante mal para descender.



Dentro de la cabaña de la cima, hay una panorámica muy artística con los nombres de todas las montañas que se ven.



Un par de fotos tiradas desde la cima, a montañas grandes que se veian. Pensaba que las identificaría con la panorámica de la foto anterior, pero creo que no aparecen.



Otra montaña no identificada.



Le mando un wasap a Yolanda para decirle que va todo bien y me voy para abajo. Adelanto a la cordada de 3.



Vistazo atrás con el imponente Triglav con el traje de invierno



Desciendo rápidamente hasta el cruce con la ruta que viene del Triglavski Dom, abandono la arista girando a la derecha y llego al pasillo característico.



Y ya en el refu, aprovechamos para comer un poco e iniciar la bajada con mucha mejor meteo que cuando llegamos hace unas 3 horas.



Nubes multicapa y nieve fundiéndose.



Ahora toca rodear tooooda la montaña por la parte derecha de la imagen.



Ya en el Vodnikov Dom. Hay una fuente a mano izquierda y agua en los baños, nada más entrar al refu.



¡Qué maravilla los Alpes Julianos! ¡Qué alegría haber podido subir el Triglav!



Sendero colgado en el largo flanqueo de vuelta.



Ahí al fondo asoma el collado Studorski



Entrando en la zona de bosque. Esos prados estaban helados esta mañana...



Un marcado sendero evita una zeta de la pista forestal, a primera hora de la mañana (tirando de frontal) no lo hemos podido localizar.



Se mira pero no se toca.



Ya en el coche, volvemos por una carretera secundaria (Goreljek y Podjelje) hacia el lago Bohinj atravesando una zona preciosa de casas, prados y paisajes idílicos.



Mapita de la zona. En verde marcado el recorrido realizado. Unas 11h30m de coche a coche.



Y el track del día:

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Eslovenia: cuevas de Škocjan

Después de la ruta de cascadas y la visita playera a Piran, emprendemos rumbo norte camino de Ljubljana, haciendo una pequeña parada en las turísticas cuevas de Škocjan. Como el resto de la antigua Yugoslavia, Eslovenia tiene miles (sí, varios miles) de cuevas exploradas y cada año se descubren algunas más. Las más grandes y accesibles, se explotan (a veces, en el sentido literal) turísticamente instalando pasarelas, puentes, luces e incluso trenes subterráneos (cuevas de Postojna).



Škocjan es un pequeño pueblo rodeado de dolinas colapsadas y ríos subterráneos. Por los alrededores del pueblo hay varios senderos circulares, con cartelitos y paneles informativos sobre geología, botánica, etnografía…

Mientras esperamos a que abran las taquillas para entrar a la cueva, aprovechamos para ver el entorno.



En una de las calles del pueblo, junto a las parcelas de las casas, hay un pozo natural de 90 metros de profundidad y 22 de anchura.
Dentro entraría la torre de Pisa y se ha usado como vertedero, lugar de ofrendas y trampa para los invasores turcos.



Una vista del pozo.



Después del paseo, acudimos a taquillas y pasamos por el aro. No hay otra forma de ver las cuevas. Hay dos tarifas:

- Tarifa básica para visitar las cuevas
- Tarifa ampliada, donde visitaremos las cuevas y un tramo del río Reka (Reka significa río en esloveno….el río Río)

Nosotros elegimos la segunda opción. Tenéis toda la info sobre tarifas en la web ofisial.

La visita guiada a las cuevas comienza con un paseo junto a la carretera para llegar a la entrada de la cueva. Descenderemos en grupos grandes y podremos elegir entre guías que hablan esloveno o guías que hablan inglés.

Para nosotros, que nuestra mayor experiencia en esto eran las cuevas de Sant Josep en la Vall d’Uixó, la visita a las cuevas nos pareció espectacular.

En el interior de la cueva está prohibido hacer fotos, así que para haceros una idea de lo que hay allí abajo, tendréis que tirar de google.

Se atraviesa una gran sala y se llega a un gran cañón por el que discurre un río subterráneo. Algo así como el Estrecho del Mijares en Montanejos, pero con techo y un camino a mitad de pared.

Aquí, ya saliendo del tramo donde está prohibido hacer fotos.



Desde este punto, podemos regresar al pueblo por un sendero que remonta la dolina, o continuar con la segunda parte de la visita, la del río Reka. Para el que le venga justo lo de caminar, incluso hay ascensores que te llevan a la parte alta.



Ésta segunda parte de la visita ya no es guiada y puedes ir a ritmo pachanga tirando fotos.

Aquí estamos bajo el puente natural que une las dos grandes dolinas colapsadas.



Una pasarela nos lleva junto al río Reka…



…para recorrer junto a él, un tramo subterráneo mucho más corto y menos espectacular que el primero que hemos visto (donde estaba prohibido hacer fotos).



Aun así, y con un poco de paciencia, aun salen fotos curiosas.



Saliendo de la segunda cueva, tenemos un sendero que remonta toda la dolina colapsada hasta llegar al pueblo y de ahí al gran aparcamiento. Fuera de la cueva llueve con ganas....pero bueno, gracias a esa abundancia de lluvias se forman estos sistemas kársticos tan espectaculares.



Totalmente empapados, nos montamos en el coche camino de Ljubljana. Tenemos un par de días de turismo urbano, poner lavadoras y disfrutar de la gastronomía local, antes de la deseada ventana de buena meteo.