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Aproximación a la Arista Innominata: de Val Veny a los vivacs de Eccles

La cara Sur del Mont Blanc guarda todavía la esencia del alpinismo clásico. A excepción del teleférico que sube al refugio Torino, el resto de sus vías exigirán motivación y buenas piernas para superar los más de 3.000 metros de desnivel que tendremos por delante.

De todas ellas, la Arista Innominata es de las pocas donde nos vemos capaces de salir por arriba.



30 de Julio 2012

Cinco de los mejores hombres del condado acaecen en Courmayeur para comprar gas, después de haber cogido un vuelo barato y conducido durante un par de horas desde Milán.

Aparcan en Val Veny (1.570 m) y posan para la posteridad.



De izquierda a derecha, José Luis, Circomarco (alias “turista de Benidorm”), Axel (el mimo argentino), Hugo y Nasta.

Son las 15:30 y podremos subir con calma los 1.000 metros de desnivel que nos separan del refugio de Monzino.

Primero por bosque y después en dirección a la inconfundible cascada que cae bajo la Aiguille Noire de Peuterey.



La senda pronto se convierte en una moderna vía ferrata equipada con cables y peldaños.

Circomarco ferrateando a muslo descubierto.



Después, otro tramo de senda con buenísimas vistas



para llegar al segundo tramo de ferrata, más aéreo y mantenido que el anterior.



Peldaños a tutiplén.



Geológicamente hablando, el nivel del glaciar estaba "tope de alto" hace 20.000 años. Quien los pillara...



A nuestra derecha, la imponente arista de Peuterey, que durante tres días será nuestra compañera de viaje.



Ya tenemos a la vista el refugio de Monzino.



Vistazo atrás, paisaje escocés.



Para ser verano y con buenas previsiones de meteo, nos sorprende lo poco masificado que está el refugio. Apenas 15 personas y una tranquilidad impensable en los refus de la parte de Chamonix.

Compartimos impresiones con Jordi Tosas (que mañana va hacia la Peuterey) y con el guarda. Nos comenta que hay 20 personas en los vivacs de Eccles y que de momento mañana somos los únicos en ir para allá. Ojalá sea verdad.

Por si hubiera o hubiere algún problema, se apunta nuestros nombres, país y ciudad de procedencia y un teléfono de contacto. Muy profesional todo.

La única pega: el refu no es de la federación italiana y sólo por dormir pagaremos 20€.

31 Julio 2012

Mientras en Courmayeur todavía están con las luces encendidas, nos levantamos y desayunamos.



A las 6:00 vamos para arriba en nuestro segundo día de aproximación. Por delante, 1.300 metros de desnivel y un precioso glaciar que ascenderemos con calma para mejorar nuestra nula aclimatación a la altura.

Croquis generales del asunto, aquí.

De momento, todo va según lo previsto. Algunas nubes enganchadas y un fuerte viento en altura que debería amainar en la jornada de mañana.



Ganamos metros por la inestable morrena del margen izquierdo del glaciar de Brouillard.



Con los primeros rayos de sol, la montaña se pone en marcha.



Desprendimientos de piedras en las laderas de enfrente y seracs que crujen en su lento caminar hacia Val Veny.

Ya en el glaciar, nos colocamos los hierros



y superamos algún pequeño resalte.



Más arriba, cuando aparecen las grietas que todo lo tragan, nos encordamos.



La cosa se pone entre grandiosa, salvaje y espectacular. A la izquierda el difícil Pilar Rojo de Brouillard (1ª ascensión por Walter Bonatti y Andrea Oggionni); enfrente la pared Sur del Mont Blanc de Courmayeur, por donde discurre nuestra Innominata; a la derecha la Chandelle donde termina el Pilar Central del Freney (1ª ascensión por C. Bonnington, I. Clough, J. Djuglosz y D. Whilliams) y más a la derecha todavía, la interminable arista de Peuterey.



Detalle de la zona por donde discurre la arista (que es más corredor que arista) Innominata.



José Luis y Hugo rodeando seracs.



Tres personitas bajando por el gran “plateau”, camino del col de Freney.



Nosotros seguimos a lo nuestro.





Pano de Nasta en una zona de grietas:



A esta parte aun no le da el sol y la cosa se mantiene bastante estable.



Ganando metros con la Punta Innominata a nuestra derecha. Así me ve Nasta a mi



y así le veo yo a él.



La Punta Innominata, una Aiguille Noire en miniatura.



Pequeña parada en el collado para reponer fuerzas y afrontar los últimos metros del día.



Axel posando sobre un fondo que huele a alpinismo.



En la cima de la Aguja Negra hay una cordada de rudos escaladores.



Picamos algo, nos volvemos a poner crema y vamos para arriba por fáciles pendientes de nieve.





Éstas vistas quedarán para siempre grabadas a fuego lento en la memoria.



Para llegar a los vivacs tenemos que ir en travesía a izquierdas por terreno mixto de roca y nieve que, visto desde abajo, parecía mucho más fácil de lo que es.

José Luis y Hugo se adelantan y suben al vivac Lampugnani (3.860 m). El vivac está bastante nuevo pero ya hay dos personas y no vamos a caber los siete en él.

Axel se ha quedado en tierra de nadie y Nasta y yo tiramos un largo de cuerda para echarle un vistazo al vivac Marco Crippa.



Travesía expuesta con nieve blanda y pequeño destrepe para toparnos con la sorpresa del día.



Sí, chicos, una rubia en sujetador nos da la bienvenida al que será nuestro hogar durante las próximas 16 horas.

Éste vivac es más grande, tiene 6 plazas en literas con colchón y otras tres plazas en literas sin colchón.

El vivac Marco Crippa y el inconfundible Pilar Rojo de Brouillard.



Tomamos posesión del chiringuito y esperamos a que los demás monten el rápel desde el vivac Lampugnani al Crippa. Entrar de esta manera a un refugio no es muy normal que digamos.





Pasamos el día charlando con nuestros nuevos compañeros, una pareja de rumanos a los que mareamos con una mezcla de valenciano, castellano, argentino, inglés, francés e italiano, todo ello aderezado con estribillos de canciones famosas. Axel preparando un cabo de anclaje para ir al W.C.



Nuestros JetBoil’s y el suyo no paran de quemar gas mientras encadenamos la comida con la merienda, la merienda con la cena; llenamos las botellas de agua; nos hidratamos bien y hasta fundimos nieve para el desayuno de mañana. Axel y Nasta llevan un ligero dolor de cabeza y en esta lata metálica la temperatura sube como la espuma en una cacharrería.



José Luis disfrutando de las vistas:



Con el tema del bebercio y el comercio solucionado, Hugo y yo nos vamos con una cuerda a buscar la ruta para mañana. Saldremos de noche y no queremos improvisar en la jornada clave de actividad.

Según croquises, para llegar a los 4.000 metros del col de Eccles tenemos dos opciones: o escalar (II-IIIº) hasta la Punta Eccles y luego rapelar al collado (2h, 2h30min) o hacer una travesía hacia el Oeste entre los dos vivacs, un pequeño rápel hasta la cabecera del glaciar de Brouillard y desde ahí una travesía expuesta y un corredor de 50-60º nos deja en el Col de Eccles en apenas 1 hora desde los vivacs.

Localizamos la travesía expuesta y el corredor que lleva al collado, dejamos instalada una cuerda por si acaso y rapelamos hasta el vivac muy satisfechos con la exploración.

Cenamos hasta rebentar y a las 19:00 a dormir.



La temperatura va descendiendo conforme pasan las horas, los sacos están en la mochila para no perder tiempo mañana y toca hacer acopio de mantas a medida que vamos cogiendo frío.

Soñamos con vías sin nombre y lugares remotos.

Como escribiría Bonatti:

“Axel, José Luis, Hugo, Nasta, Circomarco. Objetivo: Arista Innominata al Mont Blanc. En el refugio encontramos a unos colegas rumanos, Alex y Julia. Discusión cordial y constructiva. Decidimos colaborar animados por un sincero espíritu de camaradería y alpinismo. Partimos alrededor de las 3:00. El tiempo es bueno.”

7 comentarios:

  1. Precioso previo. A ver el plato fuerte.
    Saludos.

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  2. Pero bueno! Y lo dejas ahí a medias?
    Que profesional. Eso si que es crear espectación...

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  3. El plato fuerte ya está en la mesa. Vayan tomando asiento que se enfría....jjj

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  4. Increible Sergio.. estoy estupefacta con la gran aventura de esta magestruosa montaña blanca que habeis hecho la cual nos has dejado con la intriga...
    Ahora mismo voy a por la segunda parte!! ;)
    Enhorabuena por esta super travesia alpina cuya cronica se codea con las mejores pelis de acción en la montaña e impresionantes paisajes!!

    Saludos
    Rosa :)

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  5. Uff, madre mía, está mereciendo mucho la pena quedarme hasta tan tarde leyendo. Rosa arriba y sin querer lo ha escrito perfecto: "magestruosa montaña blanca". Es decir, una mezcla entre majestuosa y monstruosa, ..., voy a por la jornada de cima...
    Saludos,
    Iñaki

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  6. Gracias por la visita Iñaki. Mucha razón con lo de "magestruosa", menos mal que no la enfadamos y no vimos su faceta más monstruosa ;)

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  7. no sabía que ya habías hecho reportaje!
    estoy flipando. muy chulo, como siempre...
    Gabi.

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