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Cresta NE del Molló de la Creu (300m, V+)

Cresta sólo para coleccionistas, escaladores jardineros y/o vegetarianos veganos. Totalmente limpia de equipamiento (dejamos un cordinet en el último largo). Casi toda de resaltes puntuales zapatillables, excepto los dos largos finales que son mantenidos y bonitos, ahí mejor con pie de gato. No confundir con la "Homo Marxuquerensis" que va por la arista de la izquierda (SE).

Croquis  del Club Alpí Gandía

Diciembre 2023

 Aparcamos en la urbanización que hay en la base de la montaña. En la foto de abajo, el mítico cruce de la 5ª avenida con....perdón del carrer de la Sàlvia con el carrer Pi Pinyoner. Al final de la calle Pi Pinyoner sale la senda que va al Molló de la Creu.

Cartelito al inicio del sendero, nosotros tenemos que seguir los puntos azules.
La cosa empieza medio bien.
Pero enseguida comenzamos a perder los puntos. Están medio borrados, nos invaden los matojos, hay varios árboles tumbados...ganamos metros de desnivel pero de manera bastante penosa.
Material imprescindible para la repetisión de la cresta.

Total, que nos cuesta casi 1h llegar al inicio de la cresta. Y creo que no estamos en el inicio (debería haber un punto azul) sino algo más arriba a la izquierda.

Música y comenzamos:

"Tengo un jardín de rosas, (son todas para ti) hermosas
Tengo un jardín de rosas, (son todas para ti) ay!
Tengo un jardín de rosas, (son todas para tí)
Tengo claveles (claveles)
Tengo violetas (violetas)
Tengo pompones (pompones)
También miosotis (miosotis)"

L1: murete zapatillable de unos 20m para luego salir a un bosquecillo casi horizontal.

Una vez montados en la cresta se puede seguir todo el rato prácticamente en ensamble.

"Yo las cultivé, porque un día te quiero ver aquí
Y te entregaré, en mis flores todo mi amor por ti
Te veré caer, en mis brazos loca de amor por mi"

Tramito afilado y vistas al diedro matojero que nos viene luego.

Destrepe en el tramo afilado, con vistas al Mare Nostrum del Amor Hermosum.

"Tú caes, tú caes
Tú caes, tú caes, tú caes, tú caes
Te veré caer, te veré caer (tú caes)
Yo te veré caer
Como se cayó un manguito de su mata madurito
Que entre más alto te subas, más duro te va' caer
Caerás como una guanábana que se desgranó al caer
Te veré caer, te veré caer
Y no se cómo se atreve decirme a mi, que no tiembla
Cuando te hablo así"

Hacemos un mini largo en el diedro matojero (IVº), que realmente se escala por el espolonet de la derecha.

Siguiente resalte, otro mini largo con buena roca y cierto ambiente a izquierdas.

Disfrutemos mientras podamos. Podólogo que no meteorólogo. Donde hay mata hay patata.

Después de la limpieza, seguimos para arriba. Éste es un resaltillo de presas planas, quizás el que marca de Vº en los croquis.
Gabi en otro mini resalte con decoración caribeña.
Tramo de caminar, ya con el "headwall" a la vista.
Homo matojerensus.

Vamos ahora con los dos largos finales de la cresta, que son entretenidos y lo mejor del día.

Hemos pasado a pie de gato (recomendables) y estamos peleando con el largo clave. Murete fisurado a proteger (friends medianos/grandes) y ligeramente desplomado (V+).

"Soy un rico jardinero, que vive regando flores
Y escojo la más bonita pa'l amor de mis amores
Soy un rico jardinero, que vive regando flores
Y escojo la más bonita pa'l amor de mis amores"

Es un largo cortito (unos 15 m) pero ya te pone a tono. 

Reunión en repisa cómoda con un bloque gigante (recomendable cintajo de 240cm).

Gabi terminado el largo clave.

Desde la repisa del bloque gigante, escalamos un segundo largo por un espolón de roca gris/blanca, con mucho ambiente a derechas y tacto de cara norte. Verticalillo pero con buenos cantos y bastante protegible (IV+).
Terminando la parte tiesa del último largo. Más o menos por ahí dejamos un cordinet marrón.
Montamos reunión a los 30 metros en los árboles que asoman debajo de Gabi. Con cuerdas de 40 metros creo que se llegaría a las anillas de la reunión final de Homo Marxuquerensis.
Cima del Molló de la Creu.
La bajada, por el sendero de los puntos rojos, con vistas a Gandía y al Montgó.
Pasaremos por el inicio de la "Homo Marxuquerensis".
Y por el sector de deportiva.

Para la cresta, nosotros usamos una cuerda de 60 metros puesta en doble (largos a 30m), friends hasta el #2, empotras, 6-7 expreses y cintajos varios. Ah, y no olvidéis tijeras de podar, desborzadora, motosierro o similares.  

Molló de la Creu: "Homo Marxuquerensis" (200m, V/V+)

El Molló de la Creu es un “Cervino” a escala 1:10 que hay junto a Gandía, bien visible desde la carretera cuando hacemos el trayecto Valencia-Alicante. Pese a su modesta altitud (456 metros) guarda algunas sorpresas interesantes.

Una de ellas es la vía “Homo Marxuquerensis”, que recorre su espolón sureste con un trazado evidente y prácticamente equipado. Se convertirá en una pequeña clásica de la zona. Sabía de su existencia, pero no encontré ningún croquis, así que una de las motivaciones fue coger papel y lápiz e intentar hacer una reseña tipo “Luichy” y que no diera vergüenza enseñarla.



22 Febrero 2017

En un día tonto de entresemana consigo “engañar” a José Luis para intentar encontrar la vía. Él conoce la zona, de cuando vivía por Gandía y se iniciaba en el maravilloso mundo de la espeolología.



Aparcamos en la calle Margalló de la urbanización que hay bajo el Molló y salimos caminando hacia la calle Pi Pinyoner, un estrecho callejón ascendente que nos lleva al inicio del sendero marcado con puntos rojos.



Dejamos la entrada a la Cova Xurra a nuestra derecha (vallado metálico) y tras un breve descenso, seguimos ganando metros por un sendero de fuerte pendiente entre el bosque.

El sendero gira ligeramente a la izquierda, para superar un espolón rocoso y continuar a media ladera junto a un sector de escalada deportiva (vías de 1 y 2 largos, donde los primeros largos parecen sencillos y los segundos bastante más complicados).



Superado el sector de escalada, el sendero coge una fuerte pendiente de nuevo e incluso en algún punto, tendremos que apoyar las manos. A nuestra derecha, un par de vías de 3 largos, que quedan pendientes para otra visita.

Al fondo ya asoma el espolón que escalaremos hoy.



Marco con una flecha el inicio de la vía, en un pequeño diedro. Es fácil que nos despistemos y acabemos algo a la izquierda y más arriba del pie de vía.



L1 (IV-, 50 m): superar el diedro (roca delicada en la parte derecha, bloques saneados) y una pequeña y sencilla panza, para alcanzar una arista con resaltes.



Vistazo atrás al tramo final del L1.



Y José Luis en la R1 (repisa cómoda) con los dos mejores largos de la vía (L2 y L3) por encima de él.



L2 (20m, IV): largo mantenido que supera un par de placas con buena roca.



Viendo que la R2 estaba bastante cerca, decido empalmar con el L3 (32m, V/V+), que resulta ser el largo duro de la vía. Está muy equipado, y tiene un paso tonto para superar la fisura de la parte alta. Algún seguro fuera de la línea y numerosos puentes de roca que podemos chapar o no. Si queremos empalmar L2 y L3 conviene ir bien surtido de expreses y hacer “modo eco” (no chapando todos los seguros).



Así me ve José Luis desde la R1, ya después del paso “duro” del día.



Detalle de la R3, también en una comodísima repisa, pero sin contacto visual con la R2 (walkies o buenas prácticas en la comunicación de la cordada).



El L4 (45m, IIIº) vuelve a ser bastante sencillo, pero el primer seguro está a la izquierda de la oquedad naranja, no se ve desde R3.



Durante la segunda mitad del L4 (tramo de arista) encontramos 3 o 4 cordinos roñosos como el de la imagen, no cuesta nada llevar cintajos para proteger ese tramo.



Detalle de la R4, en una cómoda repisa a los pies de una placa fisurada de unos 5 metros.



L5 (55m, IV), corto muro vertical y luego arista sencilla con un paso puntual junto a un árbol.



Desde la R5, tendremos que caminar unos metros hacia la izquierda, para llegar a la cima del Molló de la Creu. Al fondo, las antenas del Montdúver.



The invisible climber.



En el descenso empieza nuestra penitencia. Tomamos el marcado sendero (PR) de la ruta normal, mirando de reojo a nuestra izquierda e intentando intuir la manera de llegar al pie de vía y a nuestro coche sin dar demasiado rodeo. Tras un rato bajando por el PR y desde un ancho collado, decidimos abandonar el PR y descender por un ingrato y nada recomendable barranco lleno de pinchos de todos los colores y formas.

En verde he marcado el descenso correcto, que sigue un difuminado sendero de puntos rojos y se desvía del PR casi en la misma cima del Molló.



Aquí sufriendo la novatada, antes de llegar al sendero por el que hemos subido esta mañana.



La actividad nos ha gustado bastante y unos 10 días después, vuelvo con Gabi y Yolanda para enseñarles la vía y pulir el croquis y el descenso.

En unos 35 minutos desde el coche, llegamos al pequeño diedro donde se inicia el L1.



Esta vez, les dejo a ellos todos los largos. Gabi zapatilleando el L1.



Yolanda en el L2.



Y de nuevo Gabi en el L3. Se confirma que el paso tonto es tonto y le subimos el grado de V a V+. En los croquis le pondremos un V/V+, para contentar a todos los públicos.



Además, aprovechamos el día para llevarnos los cordinos viejos y colocar nuevos puentes de roca con los trozos de cuerda que petaron en la SAME del Peñón.



Desde la cima, y con las indicaciones del Club Alpí Gandía, conseguimos encontrar los puntos rojos que marcan el descenso bueno (y directo) hasta el pie de vía. Se trata de tomar a mano izquierda un sendero marcado con un hito junto a unos pinos jóvenes.

Con unos flanqueos y algunos destrepes de apoyar manos, llegaremos sin problemas (ni pinchos) al inicio de la “Homo Marxuquerensis”.



En menos de una hora desde la cima del Molló, llegamos al coche. Éxito, ya tenemos el descenso claro y los croquis actualizados, cambiando algunos grados propuestos y afinando un poco más los metros de cada largo.

Para primeros de Julio, justo un par de días antes de marchar hacia el Gran Paradiso y las Grandes Jorasses, tenemos que pasar por Gandía para reorganizar petates con Hugo.

Con horario de jornada intensiva, como si fuéramos unos traficantes de poca monta, quedamos a las 16:30 en una rotonda cualquiera, para intercambiar “material”.

Y que mejor forma de aprovechar la tarde que hacer la Homo Marxuquerensis casi en ensamble. Al ser cara sureste, da la sombra por la tarde y suele correr la brisa del mar. En la aproximación sudamos de lo lindo, pero una vez en el espolón se está de lujo.

Ésta vez vamos con cuerda simple de 40 metros, en ensamble y en zapatillas, excepto en el L3 donde aseguramos en estático y escalamos con pie de gato.



Los cordinos que cambiamos hace unos meses, ya están bastante descoloridos. Así que, por si acaso, coged algunos cintajos y navaja si quereis cambiarlos.



En definitiva, una vía sencilla, estética y casi equipada. Con todos los ingredientes para que se repita bastante. Espero que los croquis os sean de ayuda y eviten despistes en la aproximación o el descenso. Recomendable para pasar media jornada sin agobios, iniciarse en el mundo de las vías largas, hacerla en ensamble y a lo loco, o simplemente disfrutar de nuevos rincones de escalada.