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Muro dell'Albigna: "La Diagonale" (III, 3, 200m)

El Muro de Albigna estaba marcado con un post-it desde hacía meses. En la guía lo destacan como la zona de hielo más importante de Val Bregaglia, un "Weeping Wall" suizo con cascadas de unos 200 metros de longitud y 6-7 líneas entre el 5+ de la "Il Candelone" y el grado 3 de "La Diagonale", pasando por la clásica "La Diretta" (4+).

Ya se había escalado aquí durante la temporada y aunque las condiciones del hielo iban a peor con el paso de los días, la ligera bajada de la iso (hasta unos 2800m) y al encontrarse en un circo totalmente orientado al Norte, lo convertían en nuestra mejor baza del viaje.

Febrero 2020

Creo que he pasado una de las peores noches desde 1982.

Ya en la cena no estaba muy católico y me fui a dormir entre sudores, tiritonas, mocos, toses, achaques y apechusques varios. Durante el desayuno las sensaciones son las mismas, pero total, para quedarme solo con mis penas en el apartamento...Paracetamol por vía oral y mochilón a la espalda como si fuera a escalar en hielo con los demás.

Salimos sobre las 7am de la estación inferior del teleférico de Albigna (cerrado de Octubre a Junio), en Pranzaira a 1.192m. Desde el aparcamiento, hay que caminar unos 100 metros por la cuneta de la carretera (hacia el N, subiendo), para desviarnos a mano derecha por una pista forestal. Cruzaremos un puente y la pista se irá convirtiendo poco a poco en un típico sendero de montaña con marcas de GR. 

Amanecer frío y despejado, con la luz de la luna iluminando el azul intenso de las cascadas.

Resulta que el "camino corto" para llegar a pie de vía, implica desviarse de las marcas de GR y entrar en el valle principal (a mano izquierda) para remontar todo el río hasta las cascadas (1h30min o 2h de aproximación).

Nosotros vamos siguiendo el GR, cada uno a su ritmo y para cuando queremos desviarnos ya estamos demasiado altos y es imposible flanquear hasta la altura del río. Continuaremos con resigación por las infinitas zetas del "camino largo". Esta subida de casi 1.000 metros de desnivel, sin huella y con bastante nieve, me está dejando seco y haciendo la goma en la cola del pelotón.

La cabeza, los oídos y la nariz me chirrían con sonidos parecidos a los primeros 13 segundos de la cara B del primer ábum de Miss Kittin y The Hacker. 


"Let's go to the rendez vous
Of the past, me and you
Dj plays deja vu
As we were in 82"
 

Dejaré que los bombos resuenen en el fondo del cerebro y continuaremos con la penitencia.


"I see your face fade to grey
Just wait for the blue monday
Imagine you're dancing
you're a robot, man machine"
 

Al salir del bosque, una especie de pista forestal rodea la enorme presa por debajo. Estamos justo por encima del final de las cascadas, y nos tocará bajar unos 200m de desnivel, por un terreno muy avalanchoso rodeado de canales heladas. Algunas banderolas rojas colocadas en los árboles marcan el descenso.

Ojo con meternos aquí con nieve reciente o alto peligro de aludes.

La bajada obliga a algunos destrepes de cara a la pared y a leer desde arriba los posibles callejones sin salida. De reojo, ya nos podemos fijar en las diferentes líneas del sector, he marcado "La Diagonale".

"I just can't get enough"

Dejo un croquis con la liada de hoy, con la entrada desde arriba a las cascadas. 4 horas para llegar al pie de vía cuando por el fondo del valle no deberíamos haber tardado más de 2. Los puntos rojos indican los rápeles equipados, posición aproximada. No los usamos.

Cuando terminamos los destrepes, tenemos que ascender otros 100 metros de desnivel hasta el pie de vía.

De izquierda a derecha: el churro de "Il Candelone" (no está formado del todo), "La Diretta", el riñón rocoso por donde van los rápeles equipados y "La Diagonale".

Ya disfrazados de romanos y viendo los churros de hielo que están cayendo, la temperatura por encima de 0ºC y las pocas ganas de complicarnos, decidimos mandar a nuestro mejor hombre por delante y escalar todos, más o menos en paralelo por "La Diagonale".  Se trata de una cascada tumbada y muy ancha, que está fuera de la línea de posibles desprendimientos.

 Hugo en el L1, hielo plástico bastante cómodo para progresar y proteger.

"I don't want a Tainted Love
I want something from above
But don't go
Just play me Moscow Discow"
 

Vicent terminando el L1, con algo de hielo estalladizo en los bombos finales.

Detalle de la R1, dos clavos.
Descolgamos a Vicent, que ya ha tenido bastante por hoy y seguimos para arriba Eneko y yo. Hugo, Nasta y Alejandro ya van un largo por delante. L2, bonita goulotte de hielo a 60º, para enlazar con una campa de nieve.

Mientras aseguro a Eneko, un enorme churro de hielo de "Il Candelone" se desprende de la pared y se hace añicos con un estruendo aterrador. De inmediato me giro para ver la posición de Vicent, que descendía caminando tranquilamente buscando el fondo del valle. Parece que los trozos de hielo son pequeños, pero uno de ellos le impacta en el muslo a gran velocidad y lo tira al suelo. Tras unos segundos que se hacen eternos, a gritos, consigo comunicarme con él y comprobar que podrá llegar hasta el coche por sus propios medios. ¡Vaya susto!


Continuamos para arriba. En la foto, Eneko en la R2, mientras los colegas ya están terminando su L3.

Detalle de la R2, dos spits medio tapados por hielo.
Un vistazo a los largos finales, la cascada va ganando verticalidad conforme avanzamos.
L3, rampas sencillas de hielo cortadas por alguna campa de nieve.
Aquí estoy montando la R3 a los 60 metros en dos tornillos.
Y así veo yo a los colegas en su R3. Vamos en paralelo a ellos, para evitar tirarnos chuscos de hielo entre nosotros.
Eneko en el final del L3.
El L4 del carril derecho.
L4 del carril izquierdo, tramos de nieve y tramos de hielo tumbado. R4 (2 tornillos) al pie del muro final.
L5 bastante mantenido y vertical, en torno a los 80-85º en varios sitios.
Apuro los 60m de cuerda hasta montar la R5 en unos arbustos de la canal de salida.
L6, sencilla canal de nieve profunda. Descartamos los rápeles que tenemos a mano izquierda (con los desprendimientos que ha habido preferimos no es buena idea volver a ponerse bajo el muro de hielo) y saldremos a mano derecha a buscar el camino de subida, el que circula bajo la presa.
Por ahí asoma un zombi, saliendo de la niebla.
Desde el final de las cascadas hay que remontar unos metros por nieve profunda, hasta llegar a la huella de esta mañana. Se ha puesto a nevar.
Descenso eterno, por el mismo camino que a la ida.

11h30min de actividad.

Llegaremos ya de noche al coche.

Hugo, Nasta y Alejandro van con una hora de adelanto (por lo menos) y aprovecharán para entrar en Italia y comprar algo de comida y bebida en Chiavenna. Vicent, con el muslo aun dolorido, vendrá a buscarnos al puente que cruza el río, ya estaba preocupado por nosotros y nosotros por él. Miss Kittin y The Hacker han dejado de dar la tabarra, parece que el frío y la paliza de hoy me han sentado bien.

Última noche en la choza fronteriza con encanto, ya pensando en cómo gastar el último cartucho del viaje. ¿Roca? ¿Hielo? No cambien de canal.

Os dejo con un mapita para explicar el pifostio de la aproximación. En amarillo lo que deberíamos haber hecho y en rojo lo que hicimos.

Murazo imprescindible si estamos por la zona. Para la "Diagonale", juego completo de tornillos (tened en cuenta que varias de las reuniones son de tornillos) y kit de abalakov para posibles abandonos. 

*Ningún participante en esta piada sufrió o se infectó de COVID durante la realización de la misma. Tampoco se afectó a la salud pública de Suiza y la Lombardía italiana. Las toses, esputos, estornudos y secreciones mucosas expulsadas fueron 100% biodesagradables biodegradables y no compartidas con el resto del grupo. Análisis posteriores, realizados por personal competente de España, en el marco del Estudio Nacional de sero-epidemiología respaldan esta información.

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