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Cresta de los Besiberris

Funambulismo de altura pasando por cuatro tresmiles con dormida en lago incluida.

25 Julio 2009

Tras la ingesta de un plato macarronoso, salimos a eso de por la tarde del nuevo parking-explanada de Cavallers.



Típico rodeo del embalse y, al llegar al puente de madera, torcer a la izquierda y encarar el barranco de Riu Malo. A partir de aquí comenzamos a ganar los 700 metros de desnivel que nos llevan al Estanyet de Malavesina (2.450 m).



Como somos 5 personas con 10 piernas y 10 brazos, no cabemos todos en el famoso vivac Maskarell, asín que nos instalamos en un cómodo círculo de piedras y no plantamos tienda porque no llevamos tienda.



26 julio 200

Amanecemos en el mismo sitio donde nos acostamos, noche apacible bajo las estrellas y la luna.



Pero no para todo el mundo. En un pequeño rincón del vivac, sin más pared que cuatro piedras, sin más techo que el aliento fresco lanzado a la intemperie, uno de los componentes de la cordada sufre de problemas gástrico-estomacales que lo obligan a retirarse de la misión y emprender el regreso al coche. Compungidos por el abandono, iniciamos el ascenso sobre las 7 de la mañana, mientras la cresta de los Besiberris se incendia bajo los primeros rayos del sol como diciendo: “Vais a pasar más calor que en la guerra”.



Poco a poco vamos ganando altura y aproximándonos a la base del Besiberri Nord.





Un par de canchales de piedra suelta, algún flanqueo de poner las manos y nos colocamos bajo la pirámide rocosa del Besiberri Nord.



Siguiendo hitos (no confundir con Manolitos), empezamos la trepada muy a la izquierda superando un par de pasos de IIº ó IIIº.





Trepando por la cresta Sur, alcanzamos la cumbre casi a las 9 de la mañana.



Desde aquí, podemos observar con los ojos toda la faena del día: los Besiberris del Mig, el Besiberri Sud y el Comaloforno.



Con mucho cuidadín destrepamos la brecha Oliveras y al poco rato nos topeteamos con la gran dificultad del día: muro rocalloso de IIIº con bonito toñazo a ambos lados y que no sabemos siasegurar o no.



Gabi le tira de primero. Hay un clavo al principio del muro, luego travesía a izquierdas, paso chungo (IIIº) con manos romas y fácil trepada por canal diagonal a derechas. Y Gabi ya está arriba. Y Luis sube con sus pies de gato. Y yo sigo abajo con la cuerda. Y Yóland Ylanders también sube sin asegurar. Total, que al final pasamos todos sin asegurar.

Detalle del toñazo desde arriba del muro.



La cresta sigue con su misma tónica Schweppes de trepadas, flanqueos y destrepes, casi siempre con buena roca y buen ambientaso.



Al llegar a la brecha Salles, un par de rápeles de unos 10 metros para que no se diga que hemos subido la cuerda para nada.





Desde aquí ya tocamos con la punta de la lengua el Besiberri del Mig N (Pico Simó) y el Besiberri del Mig S (Pico Jolís).Cumbre del Pico Jolís a las 11:20 y aun no está todo el pescado vendido.



Toca descender al Pas de Trescazes y luego volver a subir hacia el Besiberri Sud.



Resulta que el Besiberri Sud desde este lado da mucho miedo, así que vamos a rodearlo para subir por un collado al Sur del Besiberri Sud.



Y el rodeo se hace más largo que un rodeo americano y llegamos al Besiberri Sud a eso de las 13:00. El Comaloforno ya si eso otro día.



Para el descenso tiramos recto pabajo buscando los lagos helados de Comaloforno, pero no hay muchos hitos, y hay muchos neveros inclinados y no llevamos crampones y volvemos a perder mucho tiempo.



Mejor nos hubiera ido bajando más hacia el norte, bajo la línea de crestas y sin pasar por el lago helado de Comaloforno.



Pero bueno, una vez en el lago la cosa mejora y sin perder casi altura llegamos felicianamente al estany de Malavesina donde nos esperan nuestros bártulos de vivac. Ya “sólo” queda cargar el mochilón, bajar al parking de Cavallers, llegar al coche a las seis de la tarde y conducir cinco horas y media para llegar a casa. Aj.

Tramo más turgente de la cresta:



Mapa:

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